Firmes Santiago 1:1-15


INTRODUCCION:

El mensaje de la epístola de Santiago tenía como destinatarios a los judíos que habían abrazado la fe cristiana. La referencia a las doce tribus de Israel da claridad sobre el tema.

Santiago llama la atención sobre tres aspectos:

– La firmeza en la fe. (La fe frente a lo externo)

– La fe se evidencia en la práctica. (La fe y su efecto en mi actitud frente al prójimo)

– La verdadera santidad como evidencia de la fe. (La fe y su efecto en el corazón)

En resumen, Santiago expone que la fe necesariamente debe tener resultados palpables en la vida de los cristianos.

El pasaje que nos ocupa, introduce el tema en los tres aspectos. La actitud del cristiano frente a las pruebas (Externo), la actitud del cristiano pobre o rico y la actitud del cristiano frente a la pobreza o la riqueza (Prójimo) y la actitud del cristiano frente a la tentación (Interno), Estos tres aspectos de la experiencia cristiana pueden mezclarse entre si . La epístola es una protesta contra la hipocresía.

Idea central: El cristiano permanece firme en su fe a pesar de las circunstancias adversas de la vida, no deja que la riqueza o la pobreza sean tropiezo y resiste la tentación.

¿Mostramos con lo que hacemos lo que decimos que somos?. La invitación del apóstol es a permanecer firmes en medio de los problemas, la economía y la tentación.

I. EL PROBLEMA 2-8

Exegesis:

El texto no habla del problemas si no de la actitud frente a los problemas de la vida (pruebas). Las pruebas a que Santiago se refería en la epístola estaban relacionadas con la persecución.

– Alegría:

El cristiano ha de sentirse afortunado cuando tiene problemas o circunstancias difíciles en la vida. Esa alegría proviene de entender el efecto que producen los tiempos de prueba en nuestra vida. La prueba produce en el cristiano el perfeccionamiento del carácter, en otras palabras, la prueba tiene como resultado al final el que el cristiano se parezca más a Cristo.

El que el cristiano se considere afortunado en medio de las pruebas es una actitud de fe que a su vez le permite que la prueba sea más llevadera, más fácil de soportar y pasar.

– La constancia en el camino

Si miramos la fe como el camino que el cristiano debe transitar, la idea del texto es que la prueba no me puede sacar del evangelio (camino). El soportar la prueba y alegrarme en ella producirá en la vida del creyente firmeza, constancia. La constancia tiene que ver con la permanencia, con conservar las convicciones que una vez me llevaron a los pies de Cristo.

El resultado de la prueba, de los problemas, es la madurez, es el crecimiento en Cristo, es parecerme más a cristo. La prueba es el medio para moldear el carácter.

– Sabiduría

Santiago invita a pedir sabiduría. La sabiduría es necesaria para afrontar las dificultades en la vida. Si permanecemos en el Señor a pesar de las pruebas y somos sabios, el peso de la prueba desaparecerá dando lugar a la alegría del que sabe está creciendo en su Señor.

Resonancia:

Los problemas, las dificultades y las pruebas son parte de la realidad. Sin embargo, esta es una realidad que no aceptamos.

Nos hemos amoldado a un mundo que promulga el bienestar como el supremo bien del hombre así este le hada daño.

Los cristianos de hoy, soportamos las pruebas, aguantamos los problemas y dificultades de manera estoica pero no hemos aprendido del consejo de Santiago de alegrarnos en ellos. Como resultado no crecemos en la fe y en la madurez que nos da la firmeza para caminar en esta vida felices agarrados del Señor.

Es posible que muchos de nosotros hoy estemos pasando por dificultades que han hecho que cuestionemos nuestra fe en Dios y que estemos a punto de apartarnos del camino.

Es posible que no hayamos tenido sabiduría para pasar la prueba y tampoco la hemos pedido.

Lamentablemente hoy en día somos tan débiles en la fe que cualquier cosa nos tambalea.

Los problemas, las dificultades de la vida y las diferentes pruebas han de servir para crecer y madurar en Cristo y deben ser vistas como una oportunidad de crecer en El. Por eso hay que alegrarse.

Ilustración: El caminante del proceso del peregrino (Juan Bunyan)

II. LA ECONOMIA 9-11

Exegesis.

Se puede abordar la exegesis desde dos puntos de vista. El primero desde la condición de rico o pobre y el segundo desde la actitud que el rico tiene frente al pobre y viceversa.

Desde la primera perspectiva, tenemos que la escasez o la pobreza no deben ser tropiezo para la fe. De la misma manera, para el rico sus posesiones no deben ser tropiezo. El cristiano puede gozarse en Cristo aun en la escasez, su fuente de gozo que es Jesús, eleva su espíritu por encima d las limitaciones materiales. Cuando alguien es Hijo de Dios y seguidor de Cristo aprende a considerar importantes lo valores espirituales de la vida y no necesita de muchas posesiones y comodidades materiales para ser una persona satisfecha y alegre.

El rico que conoce al Señor no puede dejarse seducir por las riquezas a tal punto de poner su confianza en ellas y no en Cristo (Lucas 12:15,23). En el resto de la epístola Santiago sigue tratando el tema. El cristiano que tiene posesiones no puede dejarse seducir por la falsa seguridad que las mismas proporcionan. En esencia, el rico debería tener la misma actitud del pobre, y es elevar su espíritu por encima de sus posesiones y darle lugar a Jesús como única fuente de satisfacción y gozo. Todo se puede acabar. Las riquezas se pueden acabar, al cristiano solo le debe bastar Cristo.

Desde la segunda perspectiva, el pobre no debe sentirse menos que el rico, ni el rico debe sentirse más que el pobre. Santiago lo trata en la epístola. En los cristianos pobres no deberían existir ningún tipo de complejos. En los cristianos ricos igual. No se puede tomar como excusa la pobreza o la riqueza para hacer diferencias o discriminaciones de ningún tipo y que tampoco esto afecte la comunión de los hermanos en la congregación.

En resumen, tanto el rico como el pobre encuentran su alegría y satisfacción en Cristo. Si se toma de esta manera la fe y el caminar del cristiano no se verán afectados.

Resonancia:

¿Cómo experimentar la fe en medio de la escasez?. Confiando en Dios como la fuente de la alegría y provisión.

¿Cómo experimentar la fe en medio de la abundancia?. No poniendo la confianza en las riquezas y tener a Dios como única fuente de alegría.

¿Qué pasa hoy?

El pobre se siente infeliz por su escasez. El rico se siente seguro por sus riquezas.

Vivimos en un mundo materialista. Los valores se han invertido y la forma de valorar al ser humano es por sus bienes. El llamado es a asumir la actitud cristiana. Nuestra dignidad nos la da el ser hijos de Dios.

Hoy día, cristianos de escasos recursos se sienten menos, acomplejados, con dificultad para relacionarse con hermanos más acomodados. Para el pobre Cristo es su exaltación.

Igual sucede con los hermanos que están más acomodados. También acomplejados (Sintiéndose superiores) y con cierta dificultad para relacionarse y establecer confianza. Para el rico, Cristo es su humillación.

En Cristo el pobre sube y el rico baja encontrándose al mismo nivel en Cristo.

Los bienes materiales no se pueden utilizar como excusa para establecer diferencias y hacer discriminaciones dentro de la Iglesia de Cristo.

Si somos cristianos maduros vamos a crecer y superar estos complejos, teniendo comunión con los hermanos sin importar su condición económica y sin ningún tipo de reservas.

Ilustración: El rico y Lázaro.

III. LA TENTACION 12-15

Exegesis:

Dichoso el que resiste la tentación. Feliz el que no cede a la tentación. El que permanece firme ante la tentación saldrá aprobado y recibirá la corona de vida que Dios ha prometido para los que le aman. La idea que quiere comunicar Santiago es que el cristiano ha de resistir la tentación durante su caminar por esta tierra, permanecer alejado del pecado y de la maldad.

Dios no tienta a nadie porque eso es contrario a su naturaleza. Nadie puede decir que Dios lo ha inducido a pecar.

Ceder a la tentación es producto de la falta de firmeza en la fe. De la falta de convicciones profundas acerca de Dios, la vida cristiana y el futuro que nos espera.

La falta de convicciones profundas hace que la mente del cristiano sea presa fácil de los deseos de la carne que lo seducen y arrastran al pecado. Cuando el pensamiento pecaminoso ha dominado la mente, caer en la tentación es cuestión de tiempo, el resultado es que el alma se marchita y la relación con Dios se rompe.

Resonancia:

La realidad es que la Iglesia de hoy es una Iglesia que ha perdido sus convicciones. Nos hemos vuelto una Iglesia con una alta vulnerabilidad. Ya no luchamos como antes contra la tentación. Nos hemos convertido en una Iglesia que coquetea con la tentación y que muchas veces cede ante ella.

La razón es la perdida de las convicciones que un día nos llevaron a los pies de Cristo. Un día le entregamos el corazón al Señor con la firme convicción de la salvación, sin embrago hoy en día vivimos sin pensar en la importancia de ella. No pensamos en la eternidad, no nos interesa la recompensa sino el ahora, el placer temporal.

¿Cuál es nuestro presente como cristianos?. La respuesta nos dará la medida de cuán importante es para nosotros hoy el galardón que se nos ha prometido a los que lleguemos hasta el final.

¿Cuántas almas marchitas hoy en la Iglesia?.

¿Cuántos de nosotros estamos alejados de Dios por sucumbir ante las tentaciones?

La iglesia de hoy ha perdido resistencia. Ya no es la Iglesia luchadora y tenaz de otras épocas.

La Iglesia de hoy ha llenado su mente de desechos, de cosas que no aprovechan y ha cedido el control de sus pensamientos al sistema de pecado que hoy impera. Por eso estamos y no estamos, decimos que somos y no somos, aparentamos y no vivimos, dejamos de ser espirituales para convertirnos en religiosos.

CONCLUSION

Permanecemos firmes en Cristo cuando ni los problemas, la situación económica y la tentacion nos sacan del camino.

¿Qué hacer frente a estas realidades?

– Aprender de la mano de Dios a gozarnos en las dificultades, entendiendo que estas nos perfeccionan y nos llevan día a día a parecernos más a Cristo. Entender las pruebas como el medio que forja nuestro carácter. Esto traerá firmeza a nuestra vida.

– Cambiar los conceptos que hasta ahora hemos manejado de pobreza y riqueza. Tenemos la misma dignidad en Cristo. Confiar en Dios y no en las riquezas.

– Luchar y no ceder ante la tentación recuperando nuestras convicciones. Aquellas que un día nos llevaron a darle nuestro corazón al Señor.

Estar firmes en Cristo es permanecer en el camino que es el evangelio. Cristo dijo: “Angosto es el camino que lleva a la vida y ancho es el camino que lleva a la perdición”.

¿Cuál de los dos estamos transitando?.

Dios les bendiga

Acerca de bereano20

Por mas de 23 años he estudiado las Escrituras. Quiero animarles a meterse en las profundidades de la Palabra de Dios. I have gone into the writings for over 23 years. I want to encourage them to get involved in the depths of the Word Of God.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s