Pequeña Reseña Bibliográfica De David Wilkerson (1.931-2.011)


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El día de ayer en un absurdo accidente automovilístico perdió la vida, el apreciado y amado hermano David Wilkerson. Publicamos una pequeña reseña bibliográfica como un modesto tributo de nuestra parte. Quienes conocieron de su vida y ministerio saben lo que significa su perdida para la iglesia del Señor. Profeta de los mas radicales, denuncio el pecado del mundo, de los ministros y de la iglesia. De parte de este ministerio ya fueron enviadas nuestras condolencias. Puede ver aquí uno de sus mensajes:

A continuación la reseña:

Nació en Estados Unidos en 1931. Hijo de creyentes pentecostales se crió bajo la influencia de su padre Kenneth Ann Wilkerson y de su abuelo Jay Wilkerson, ambos predicadores.

Estudió en el Central Bible Institute (1951-52) de las Asambleas de Dios. Comenzó su ministerio pastoreando una pequeña iglesia en Pensilvania. Cuando ya era un pastor formado, con amplia experiencia, pero siempre al frente de iglesias pequeñas, sintió la irrenunciable vocación por llevar el mensaje a los adolescentes y jóvenes de la calle. Los adictos, pandilleros, delincuentes y anarquistas fueron el objetivo primordial de su misión.

En 1959 fundó Teen Challenge (Desafío Juvenil), para ayuda al toxicómano, una organización que hoy se extiende por todo el mundo.

Su predica se caracterizó por el contacto personal con la gente. Así y todo sus mensajes han sido leídos y escuchados por cuanto medio de difusión exista a lo largo de todo el mundo.

El libro “La cruz y el puñal” marcó el comienzo de una popularidad que trascendió las paredes de la Iglesia Evangélica. Su converso más notable es Nicky Cruz que, a su vez, es un predicador internacional entre los marginados.

En 1987, juntamente con su hermano Don y Robert Philips, fundó la iglesia Time Square Church de Nueva York, haciendo uso de un viejo teatro, que se ha convertido en una de las congregaciones más numerosas de Nueva York.

Predicador popular y callejero, nunca ha evitado enfrentarse al peligro de las bandas de los barrios bajos del Bronx, Brooklyn y Manhattan, con tal de llevarles el Evangelio del amor de Dios. También se ha dirigido a los cristianos con preocupación por mucho de lo que está ocurriendo en medio de las iglesias, como el mensaje de prosperidad, “la mayor aberración del Evangelio en toda su historia.” Y de los que “no hablan de la cruz ni de la santidad; del pecado ni del juicio.”

Algunos de sus libros más conocidos son: La cruz y el puñal; Después de la cruz y el puñal ; Sexo y drogas; Dejad de apretarme el cuello; Camino de Jesús ; Rojo, verde y violeta; La profecía; David Wilkerson exhorta a la iglesia; Mi lucha interior; Profetas con vendas mágicas; Toque de trompeta en Sión; La visión.

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Leyendo Las Crónicas De Narnia Desde América Latina Por: Juan Esteban Londoño B.


Leer Las Crónicas de Narnia desde una experiencia de fe es una experiencia enriquecedora, llena de máscaras y de sombras, de seres ocultos que se van desocultando poco a poco, de aguas divinas de las cuales sale voz en el momento adecuado. Pero leer Las Crónicas de Narnia desde nuestra realidad latinoamericana de la fe se hace más mágico aún, pues encontramos un llamado y un compromiso, una invitación a adentrarnos al armario lleno de nieve para traer esa experiencia de fe y de vida a nuestras cimas andinas, a nuestros llanos y a nuestras costas caribeñas, y poder convertirnos en narnianos y en narnianas para nuestra realidad latinoamericana, en cristianos y cristianas comprometidos con la fe y con la realidad que vivimos.

1. Leer desde nuestro contexto

Leer desde nuestro propio contexto de vida, desde nuestras propias circunstancias es lo que se llama una lectura hermenéutica. Los textos literarios nos ofrecen una multiplicidad de sentidos, y el trabajo hermenéutico consiste en leer desde nuestra propia realidad y para nuestra propia realidad el significado de los textos.

Los libros son incompletos hasta que los leamos desde nuestras propias realidades. Re-construyendo sus intenciones originales y re-construyendo también nuestras propias experiencias de vida y de fe, podemos hacer que los textos hablen para nuestras situaciones.

Un ejemplo de este ejercicio hermenéutico se da en la lectura que hace Elsa Tamez de la carta 1 Timoteo (Luchas de poder en los orígenes del cristianismo). Esta biblista y teóloga mexicana propone leer la carta a partir de una reconstrucción de la situación del autor y de sus lectores, comprender histórica y culturalmente por qué se afirma tal o cual cosa, y luego tener la libertad de interpretarla para nuestras situaciones de vida, teniendo en cuenta que no necesariamente se presentan los mismos problemas, y por lo tanto buscar opciones viables y posibles para experimentar el evangelio de Jesús en nuestras propias situaciones. Esta es una lectura inculturada, que cree que la voz del Dios solidario es eterna y viva, y que debe discernirse en la historia y en la experiencia de vida que tenemos hoy. Este es el mismo procedimiento que podremos emplear para hacer un recuento de las ideas fundamentales de Las Crónicas de Narnia.

2. Narnia

Las Crónicas de Narnia son siete libros que C.S. Lewis escribió en un período relativamente corto. Su intención era enseñar los principios del evangelio a los niños y las niñas. Evidentemente esos principios del evangelio estuvieron permeados por lo que Lewis comprendía por “evangelio”. A decir verdad, un evangelio muy occidentalizado, cargado con un trasfondo de filosofía platónica, y de cultura europea. Siguiendo la línea de pensamiento de Theo Donner, es una lástima Lewis no hubiera aprendido hebreo, pues su teología está muy cargada de filosofía helenista y tiene poco de un trasfondo judío, más material, más realista y más social, que es el trasfondo en el que se escribió la Biblia.

Sin embargo, Narnia nos ofrece unos elementos muy importantes para interpretar, celebrar y evaluar críticamente nuestra fe. Unos de estos elementos son:

· La creación: El sobrino del Mago, primer texto en orden cronológico de la obra de Lewis, enfatiza una creación que bendice y dignifica no solamente a las criaturas humanas, sino a los animales, a las plantas, los minerales y la tierra. Un excelente aporte para una lectura cósmica de la fe y la salvación.

· La salvación: El León, la Bruja y el Armario habla de la salvación de toda la creación, de toda la tierra de Narnia, gracias a la muerte de Aslan en lugar de un ser humano pecador. Lewis hace una reflexión llena de lucidez sobre la muerte del León que nos permite pensar en el amor de Dios para perdonar a pecadores y pecadoras y restaurar su relación con la humanidad.

· La consumación: La última Batalla nos presenta el fin de todas las cosas, que consiste en el principio mismo, en la nueva creación, en la re-creación en que no hay sufrimiento ni dolor, ni llanto, en que toda la creación será renovada en un mundo de justicia y dignidad. Se trata de una lectura desde la esperanza, a partir del futuro, en el que se debe basar nuestro caminar, para poder trabajar por el presente y comenzar a construir ese futuro a partir de nuestro presente como anuncio del Reino de Dios.

Estos tres elementos son importantes para hacer una lectura contextualizada de esta obra, y replantearle a ella, como replantearnos a nosotros estos elementos fundamentales de nuestra fe.

3. Implicaciones para la lectura de Narnia desde nuestro contexto

Paul Ricoeur dice que la lectura de los textos se da a partir de la lectura del mundo del autor con el mundo del lector, lo que Gadamer ha llamado “encuentro de horizontes”. La función simbólica de la literatura mítica es poder descubrir, revelar, el vínculo del ser humano con lo que para él es sagrado. La manifestación del símbolo es una matriz de significaciones simbólicas en forma de palabras que se viven y se experimentan en el rito, en la celebración del culto. Así, el símbolo, y el mito en cuanto instancia simbólica es verdad y no una mera reducción a mentiras, pues comunica un sentido y oculta una intencionalidad analógica para un segundo sentido. Y el elemento de una lectura simbólica es muy importante en nuestra era posmoderna, pues los y las jóvenes comprenden a través de la imagen onírica, la imagen simbólica, más que desde los conceptos tradicionales y metafísicos.

En mi experiencia eclesial, he notado cómo un libro como El Señor de los Anillos de Tolkien, o Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis, pueden internarse con más profundidad en el corazón de la generación posmoderna y ayudarle a experimentar la fe de una manera viva y comprometida.

Esta verdad simbólica reflejada en Narnia la podemos leer desde América Latina de una forma muy enriquecedora. Pienso que el aporte fundamental que hace Narnia lo hace a nuestra propia forma de leer. C.S. Lewis habla de un León, y permite que los lectores reconstruyan en sus propios imaginarios de quién se trata. De igual manera refleja unos valores fundamentales para el cristianismo que pueden ser re-construidos y re-leídos a partir del universo simbólico de los lectores y las lecturas en distintas partes del mundo. Esto es enriquecedor al leer la Biblia, pues entonces comprendemos la dimensión de textos simbólicos como los primeros capítulos del Génesis o el libro de Apocalipsis, que no se reducen a la mera recopilación de datos históricos sino que nos abren panoramas simbólicos para que leamos nuestra realidad en ellos. Podemos entonces comprender con el primer capítulo del Génesis que Dios ha avergonzado los relatos babilónicos y sumerios, mantenedores de órdenes políticos de pecado y esclavitud, y ha creado a los astros (que por las culturas cercanas a Israel eran considerados dioses), y además ha creado al ser humano para la libertad y el descanso sabático y no para la esclavitud a los reyes o a los sacerdotes (como lo cuenta el relato babilónico del Enumah Elish).

Si hacemos una re-lectura de la obra de Narnia para nuestra realidad latinoamericana, podríamos enriquecerla a partir de la literatura fantástica. Este ejercicio tan sólo es mi aproximación personal. Considero que si otras personas lo hacen, encontrarán muchas más riquezas y podrán re-crear el texto desde nuevos horizontes de lectura, eso sí en consonancia con el evangelio de Jesús de Nazaret, con la experiencia del Espíritu Santo y la fe en el Dios de la vida; y posiblemente en disonancia con muchas tradiciones religiosas, posturas teológicas, y hasta con el mismo Lewis en su interpretación narrativa de la fe cristiana. Algunos de estos elementos son:

· El compromiso de los y las creyentes con el cuidado y la manutención de toda la creación: Cuando Aslan llama a los hombres y las mujeres, a los niños y a las niñas, incluso a los animales que hablan y a los seres de los bosques para que cuiden de la Creación y no la maltraten, es posible leerlo desde nuestra realidad latinoamericana y mundial en pro del bienestar del Universo. Debemos recordar que somos los mayordomos y las mayordomas de la Creación, que debemos también rendir cuenta a Dios por ella y que la Creación es buena, por lo que la debemos cuidar.

· La participación activa de los y las creyentes en la salvación: Si bien Aslan muere en lugar de Edmundo y de todos los pecadores de Narnia, no es una muerte para que los narnianos se queden de manos cruzadas, esperando que derrote también a la Bruja él solo. De igual manera, los cristianos y las cristianas debemos participar activamente en la salvación que ya tenemos, viviéndola, con una ética radical, con un compromiso de seguimiento de Jesús inamovible, que no sólo demuestre nuestra salvación sino que también actúe para la salvación de todas las personas.

· La participación de los y las creyentes en la lucha contra el mal: En todos los libros de Narnia, se muestra cómo los personajes luchan contra las estructuras del mal, sin sentarse simplemente a cantar y a orar, sino comprometiéndose activamente contra el dominio de la Bruja y sus secuaces. En nuestro tiempo, también es fundamental que los cristianos y las cristianas nos comprometamos a luchar contra Satanás y sus manifestaciones, tales como las estructuras de pecado políticas, sociales, económicas e ideológicas, que buscan aplastar la dignidad humana, y erigir a personalidades fuertes y ricas por encima de los pequeñitos y los pobres. Por esto la iglesia debe mantener su papel profético y denunciar el pecado manifestado en las estructuras, a la vez que hacer propuestas creativas, edificantes y buenas no sólo para el bienestar de las iglesias sino también de todas las personas, creyentes y no creyentes, que también son criaturas de Dios.

· La victoria de los pequeñitos y las pequeñitas en contra de las grandes estructuras de poder: Es interesante notar que en Narnia, al igual que en El Señor de los Anillos de Tolkien, la lucha más fuerte aunque menos vistosa es la de los pequeñitos y las pequeñitas. Es la lucha en la obediencia a Dios contra el pecado, pero también en la oposición a las políticas de los malos, a las imposiciones de los dictadores, es la lucha especialmente no-violenta, pero sí ética, para derrocar a los poderes opresores. Este es el llamado que también tienen las iglesias, las cuales no se deben asumir con la reina del mundo, sino como la Iglesia peregrina, como aguas subterráneas, que con su día a día de seguimiento radical de Jesús y compromiso, debe debilitar las estructuras de pecado, de racismo, de clases sociales, de resentimiento y de manipulación ideológica.

· La esperanza en el futuro como compromiso por el presente: En La última batalla, dice el autor que la primera Narnia desapareció, pero que todo lo bueno que en ella se construyó y se vivió va a estar en la segunda Narnia, la Narnia verdadera. Esto es importante para nuestra lectura porque no nos permite despreciar la vida presente ni nuestro trabajo comprometido por anunciar el Reino de Dios con acciones además de con palabras. De esta manera, el futuro es nuestro horizonte de esperanza, pero no un horizonte para despreciar el presente, sino precisamente para valorarlo, para anunciar el mundo venidero con acciones, compromisos de justicia social y ecológica y así dar razón de nuestra esperanza.

· La experiencia simbólica de la fe y nuestra manera de leer la realidad: Narnia permite a los lectores leer de otras maneras. Aunque Lewis se vale de la alegoría para narrar, su intención es fundamentalmente simbólica. Quien lee a Narnia tiene ahora la capacidad simbólica de leer muchos textos difíciles de la Biblia, y comprender el hablar de Dios a través de ellos. También puede experimentar simbólicamente su fe y comprenderse como un narniano o una narniana viviendo la batalla ética contra el mundo dominado ideológicamente por el mal, al cual hay que desenmascarar y ante el cual hay que proponer maneras alternativas de vivir, erigiendo como modelo fundamental la vida, ética y enseñanzas de Jesús de Nazaret, nuestro Señor y Salvador.

Tomado de: http://recursosteologicos.org/Documents/Narnia.htm

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Dios No Es Aburrido


Si Dios no es aburrido y su Espíritu produce gozo, ¿por qué a tantos hijos de Dios se los ve aburridos y bajoneados?


Hay cuatro respuestas para ésta pregunta:
1. Donde hay pecado nunca hay gozo, ni verdadera alegría. Podrá haber mucha risa, muchas bromas, pero si adentro hay pecado también hay aburrimiento, culpa y amargura; y desaparece el verdadero gozo de Dios.
2. Si no hay gratitud no hay gozo. El quejoso, al que nunca le gusta nada, al que le cae todo mal, el que vive cuestionando todo y a todos, es un amargado interiormente. En cambio ser agradecido a Dios y a las personas que nos rodean aumenta el gozo de Dios en nuestras vidas.
3. Muchos chicos viven aburridos y tristes porque no quieren compartir sus problemas y tristezas con aquellas personas que realmente pueden ayudarlos. Se “tragan” todo lo que les pasa, se tratan a sí mismos como “víctimas” y no dejan que nadie entre en su mundo para ayudarlos. Y como ven que nada cambia en sus vidas, comienzan a dudar de Dios y se bajonean más.
4. Muchos se vuelven aburridos y tristes porque piensan que ser cristianos es vivir con una larga lista de prohibiciones: NO al sexo. NO al baile. NO a la música. NO a salir con chicas o chicos. NO a pasarla bien y divertirse.
  • Les han enseñado que la santidad es un NO en sus vidas… ¡y huyen de ella!
  • Pero esto no es así. Dios te dice:
  • SI al sexo (pero en el matrimonio).
  • SI a la música cuyos contenidos (letra) sea positivo y sano para tu vida.
  • SI a compartir con chicos y chicas que te hagan bien, que te alienten en lo bueno y te adviertan en lo malo.
  • SI a pasarla bien y divertirte con tu novia/o y con tus amigos, sin caretas y disfrutando cada momento.
  • SI a buscarlo cada día para que Su gozo te llene.
  • Pero cuando Dios te dice NO a algo lo hace para protegerte y para darte algo mucho mejor.

Mira las diversiones “Estilo Satanás”:

Las que producen conflictos y divisiones:

Peleas…
Romper y destruir…
Bromas pesadas, burlas…
Tranzar…
Manipular para obtener lo que quiero…

Las pecaminosas que arruinan la vida y la relación con Dios:

Sexo pre-matrimonial…
Borracheras…
Drogas…
Cigarrillos…
Boliches (porque encontrás todo lo anterior, más el peligro siempre latente de perder tu vida)

Las que enferman y corrompen la forma de pensar:

Pornografía…
Ocultismo…
Brujería…
Violencia…
Juegos de Rol… (si contienen todo lo anterior)…
Anime y Manga (si contienen todo lo anterior)…
Música no cristiana…
Pasar horas y horas con aquellos que no conocen a Jesús hablando como ellos y pensando como ellos (tenemos que estar con ellos pero no convertirnos a ellos).

Mira las diversiones “Estilo Dios”:

Lo realmente bueno de las diversiones estilo Dios es que ninguna te esclaviza. No terminas siendo un vicioso, ni un adicto. Tu mente no se corrompe, ni se lastiman tus emociones. No pierdes la libertad que te da Jesús. La libertad de decidir, la libertad de escoger lo mejor para tu vida.

No te voy a dar una lista de diversiones porque no es necesario. Cualquiera puede ser una excelente diversión estilo Dios si reúne 3 requisitos importantísimos:

1. Si podés alabar y agradecerle a Dios por cómo te divertiste.
2. Si no te produjo tentaciones o te involucró con el pecado.
3. Si pudiste bendecir y ser un buen ejemplo para otros.

¡Y la pasaste muy bien en el proceso!

Por Edgardo Tosoni

Tomado de: http://abigailamoryesperanza.blogspot.com/2011/04/dios-no-es-aburrido.html

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Entrevista A Dios


Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido, permitiéndoseme una reunión con Dios.

—Pasa, me dijo Dios. ¿Así que quieres entrevistarme?

—Bueno, le contesté, si tienes tiempo…

Se sonríe por entre la barba y dice:

—Mi tiempo se llama Eternidad y alcanza para todo; ¿qué preguntas quieres hacerme?

—Ninguna nueva, ni difícil para Ti: ¿Qué es lo que más te sorprende de los hombres?

—Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños. Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud. Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro. Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido. Y pensar que Yo…

Con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada, dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo, y para cortar el clima, le dije:

—¿Me dejas hacerte otra pregunta?

No me respondió con palabras, sino sólo con la ternura de su mirada.

—Como Padre, ¿qué es lo que le pedirías a tus hijos?

—Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que sí pueden hacer es dejarse amar.

Que aprendan que lleva años construir una confianza y sólo segundos destruirla.

Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen sus vidas.

Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.

Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.

Que bastan unos pocos segundos para construir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.

Que aprendan que perdonar se aprende practicando.

Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe cómo demostrarlo

Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad.

Que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean.

Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.

Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro.

Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros; algunas veces deben perdonarse a sí mismos.

Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.

Que de lo que siembran, cosechan. Si siembran chismes, cosecharán intrigas; si siembran amor, cosecharán felicidad.

Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser feliz con lo que tienen.

Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentra la fortaleza para vencer sus dolores.

Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos; y el dejarlas ir, las deja para siempre a su lado.

Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos; el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.

Que nunca harán nada tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.

Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de Mí es la distancia de una simple oración…

Y así, en un encuentro profundo, continuamos en silencio.


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Las Ambivalencias Del Alma (Salmo 42)


El salmista comienza expresando su anhelo y deseo de estar en la presencia de Dios. Para los judíos y en especial para este tipo de personas que ejercían el ministerio de la alabanza y la adoración en el templo (Levitas), quienes pasaban al menos 6 horas ministrando a Dios, era muy difícil y complicado no poder estar, debido a que habían desarrollado un estilo de vida donde la presencia de Dios era el centro de ella. Por alguna razón, el salmista estaba lejos del templo, es posible que en otra ciudad o lugar distinto a Jerusalén. Lejos del templo y del sitio de adoración, el salmista se lamenta y expresa su deseo. La sed que experimenta es la de una cierva (En hebreo se usa el femenino del animal), que acaba de amamantar a su cría y va en busca de las corrientes de agua para saciarla. El anhela estar de nuevo en el templo, llora por no estar adorando. Su consuelo es acordarse de su ejercicio como levita y de cómo guiaba a la multitud en la alabanza y la adoración.

En esta situación, su alma le reclama mediante el abatimiento y la turbación. El abatimiento y la turbación que le produce al alma estar lejos de la presencia de Dios, a lo que el mismo se responde que en algún momento va a poder estar de nuevo en la presencia de Dios.

Reflexión: Hay dos cosas ciertas. La primera, el alma que conoce y que ha estado en la presencia de Dios la reclama una y otra vez. Un alma y un corazón que han experimentado el gozo, la paz y la plenitud de la presencia de Dios jamás nos dejara tranquilos hasta que regresemos de nuevo a su presencia. Si por alguna razón nos hemos alejado de la presencia de Dios o nos hemos alejado del Señor mismo y hoy estamos apartados habiendo conocido y experimentado su amor y su presencia, nuestra alma jamás nos dejara tranquilos, una y otra vez nos reclamara y nos pedirá que volvamos a la presencia de Dios. El salmista lo vivía en carne propia, toda esa ambivalencia que vivía se debía a los reclamos de su alma. Estaba deprimido, turbado, abatido y la razón era que estaba lejos de la presencia de Dios. En esa situación es presa fácil del enemigo, no tiene fuerzas para defenderse. Cuando estamos lejos de la presencia de Dios, el enemigo quiere hacer fiesta y muchas veces lo consigue. Al igual que con la presencia de Dios, el alma también reclama el ejercicio ministerial. Para muchos que hoy están fuera del ministerio por una u otra razón, el alma se les ha vuelto complicada. Día a día ella le reclama. Que difícil situación.

Luego de meditar en esto, el salmista toma dos decisiones: La primera, entrar a la presencia de Dios desde el lugar y situación en la que se encuentra. (V8). Decide orar allí, en el sitio donde está y en la situación en que se encuentra. Lo segundo, adorar en el lugar y en medio de la situación que se encuentra.

Reflexión: En qué lugar y en qué situación nos encontramos hoy. Podemos estar lejos de la presencia de Dios aunque asistamos a una Iglesia, podemos estar apartados de Dios, podemos tener una agitada vida religiosa pero sin presencia de Dios en nuestra vida, podemos estar abundantemente bendecidos y pensar que eso es todo pero carecemos de la presencia de Dios en nuestras vidas, podemos tener adicción hacia un pecado en particular, podemos estar en adulterio, fornicación, etc, no importa es momento de decir: Señor me arrepiento te pido perdón, mi alma una y otra vez me reclama tu presencia. Aquí desde el lugar de mi depresión y de mi abatimiento, de mi esclavitud y mi derrota, clamo a ti, mi alma tiene sed, ayúdame, quiero volver a tu presencia, a estar contigo, a caminar contigo y poder de nuevo cantar, adorando tu majestad, tu señorío y dando gracias por tu misericordia.

Volvamos a la presencia del Señor, volvamos a alzar nuestra voz en adoración. Si estamos fuera del ministerio pidamos a Dios de todo corazón que nos ayude a regresar habiendo aprendido de los errores cometidos.

Los que una vez se burlaron y me vieron abatido y derrotado van a ver de nuevo como la presencia de Dios brilla en mi vida.

Gracias a Dios por regalarnos las experiencias de estos hombres que no fueron diferentes a nosotros y que vivieron las mismas luchas. Podemos aprender de sus experiencias con Dios.

 

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La Resurrección De Cristo y Mi Fe


Tal como lo hemos venido haciendo, miraremos el capitulo 20 desde la perspectiva de los personajes que en él aparecen. Las mujeres mostrando sus emociones y dolor van a visitar la tumba y se llevan la sorpresa que estaba abierta y un ángel se le aparece a una de ellas y le dice: ¿Por qué buscas entre los muertos al que vive?. Las mujeres entienden que Jesús ha resucitado y lo creen de inmediato. Estas mujeres muestran la fe sencilla, sin cuestionamientos, la fe limpia e incontaminada del que le cree a Dios y a las Escrituras. ¿Cuántos de nosotros le buscamos explicación a lo que Dios nos doce o manda?. Pedro y Juan son informados, pero no creen de inmediato. Van a la tumba y constatan con sus propios ojos lo que las mujeres les habían dicho. Apenas al ver el sepulcro vacio es que se acuerdan de las palabras de Jesús: “Yo resucitare”. Este es otro tipo de fe, una fe más incrédula y más lógica. Ellos tienen que comprobar no se satisfacen con el comentario o la noticia. Si bien es cierto que es bueno comprobar y constatar las cosas, en la fe no se puede hacer este proceso con todo. Hay veces que tenemos que creer y punto. “ESA ES LA FE, CREER EN LO QUE DIOS HA DICHO”. Luego aparece a María. Como era de esperarse al verlo reacciona con gozo y alegría. Esta ya es una fe que se alegra al ver el prodigio, el milagro. Se aparece a los discípulos pero no está Tomas, quien al recibir la noticia da muestras de una total incredulidad. A Tomas lo podemos llamar el creyente científico. Tiene que haber una prueba contundente para que el pudiera creer. Jesús se aparece de nuevo y le muestra las manos a Tomas y le dice mete tus dedos en los huecos de mis manos, querías una prueba contundente ahí la tienes. Tomas pide perdón y Jesús dice: “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”. Tres tipos de fe encontramos en este pasaje: Una fe simple, una fe analítica y una fe científica. ¿Cuál de las tres necesitamos tener?. Haciendo un pequeño análisis de la época en que vivimos, creo que necesitamos tener los tres tipos de fe, pero aclaro no en lo que a Dios se refiere, con el Señor podemos tener una fe simple y creerla a El. Necesitamos tener los tres tipos de fe, porque hoy en día muchos enseñan cosas acerca de Dios, Jesús y las Escrituras que no corresponden a la verdad. Unas veces con una fe simple bastara, otras necesitaremos de una fe mas analítica y otras de una fe científica, lo que debemos aprender es cuando usar de cada una. Lo cierto es que sea cual sea nuestra fe y Jesús se enfrento a los tres tipos, el Señor demostró que había resucitado. Los de fe simple lo creyeron de una vez, los de fe analítica lo creyeron cuando vieron la tumba vacía y se acordaron de lo que el Señor había dicho y los de fe científica creyeron cuando metieron los dedos en los huecos de sus manos. La fe entonces nos lleva a creer y a afirmar que “JESUS RESUCITO”, es un hecho irrefutable y verdad fundamental para nuestra fe cristiana. Me acuerdo de ese himno maravilloso (Porque El Vive), que dice:

Dios nos envió a su hijo Cristo
Él es salud, paz y perdón
Vivió y murió por mis pecados
Vacía está la tumba porque Él triunfó.

Coro:

Porque Él vive
Triunfaré mañana
Porque Él vive
Ya no hay temor,
Porque yo sé
Que el futuro es suyo,
La vida vale más y más, solo por Él.

Grato es tener a un tierno niño
Tocar su piel gozo nos da,
Pero es mejor la dulce calma
Que Cristo el Rey nos puede dar pues vivo está.

Yo sé que un día el río cruzaré
Con el dolor batallaré
Y al ver la vida triunfando invicta
Veré gloriosas luces y veré al Rey.

Dios les bendiga

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La Cruz Implica Renuncia Total


Jesús enfrenta el sufrimiento de su arresto y juicio. Además le toca cargar su propia cruz y llevarla al lugar donde había de ser crucificado. El Señor no escatima en el esfuerzo y propósito de llevar a cabo el plan de salvación. Jesús estaba dispuesto a llegar al calvario y morir en una cruz sin importar el costo. En efecto lo hace. El amor de Dios por la humanidad encarnado en la persona de nuestro Señor lo impulsa, le da fuerzas y lo anima para llegar hasta el final. Además de renunciar a su dignidad, ahora le toca la humillación de morir como el más grande de los bandidos.

Que contraste con la humanidad de hoy, que contraste con nosotros. Queremos seguir a Jesús sin que medie ningún tipo de renuncia, esfuerzo, costo o sufrimiento. Nos gusta lo bueno que nos da el Señor, nos gustan sus promesas pero no nos gustan sus demandas, al tanto que nos hemos inventado iglesias acomodadas a nuestras exigencias. Ya existen iglesias para los diferentes grupos que en común tienen un pecado al cual no quieren renunciar. Los homosexuales tienen una iglesia gay, los avariciosos tienen las iglesias de la prosperidad, los rumberos tienen las iglesias liberales (Salen del culto para las discotecas) y así sucesivamente. Que falta de respeto y reverencia. Es cierto que Dios nos amo pero eso no nos da derecho a abusar de su amor. Hoy queremos discipulado sin renuncia, hoy queremos un discipulado que no nos cueste nada. Mis amados les tengo una mala noticia, in discipulados así no existe.

Cuando ya Jesús es crucificado, los soldados rifan sus ropas entre ellos. Después de ser despojado de su dignidad ahora es despojado de la única posesión material que le quedaba: Su ropa. Si Jesús no se había apegado ni a su trono, ni a su vida mucho menos lo iba a hacer con su ropa. Que contraste con nosotros, nos apegamos a todo. “De que le sirve al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma” y “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”, dijo Jesús. Hasta al pecado nos apegamos y no queremos abandonarlo.

No bastándole con todo lo que ya había renunciado, ahora también renuncia a lo que cualquier hombre o mujer de bien hacerlo le desgarraría el alma, su madre, la que en ese momento representaba su familia. La entrega al cuidado de Juan.

Luego de tomar el vinagre (Usado como anestésico en esa época), dice: “CONSUMADO ES” y expira.

Aparecen en escena José De Arimatea y Nicodemo quienes a escondidas de los judíos le dan sepultura.

Para reflexionar: La vida de Jesús fue una vida de constante renuncia. Renuncio a su dignidad, renuncio a parar de sufrir, renuncio a defenderse, renuncio a lo material, renuncio a su familia y ni siquiera El sabia donde lo iban a sepultar (Hoy nosotros tenemos seguro exequial). Amados hermanos no nos espera a nosotros algo diferente. Nuestra vida debe ser una vida de constante renuncia a todo aquello que no agrada a Dios, que no corresponde a la conducta de un verdadero discípulo de Cristo. Ya basta de acomodos, es hora de ir a la Cruz y decir: “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi”.

Es buen momento para orar: Señor te pido me perdones. He querido ser tu discípulo a mi manera, sin renunciar a nada. Sin sufrir perdida alguna e intentando acomodar tu Palabra para mi propio beneficio. Gracias por hablar a mi corazón. Entiendo que sin cruz no hay discipulado. Padre, hoy tomo la decisión de ir a la cruz, renunciar a todo lo que me aparta de ti y seguirte. Señor, tu dijiste: “El que no toma su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo”. Tu tomaste la cruz por mi hace dos mil años, ahora me toca a mi tomar la cruz y seguirte”. Ayúdame y dame fuerzas para morir cada día. En tu nombre Señor. Amen

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